Trilogia de la huida
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La Trilog?a de la huida re?ne las tres primeras novelas de Dulce Chac?n: Alg?n amor que no mate, Blanca vuela ma?ana y H?blame, musa, de aquel var?n. "Los tres libros de esta Trilog?a de la huida tienen ese origen com?n, la melancol?a que deja en las personas la lucha que parte de la evidencia de un fracaso: la pareja fracas?, pero hay que reconstruir el amor. Dulce no abordaba ese asunto con un prop?sito previo, ella no hac?a teor?a de lo que iba a escribir, y no escrib?a nada como una teor?a; abordaba las novelas con la misma frescura, y con la misma libertad, con la que abordaba los poemas, como exabruptos de su sentimiento, y en el fondo de sus sentimientos, en el origen de su melancol?a, estaba la evidencia, y la rabia, ante ese fracaso."
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Después de veintiún días decidió llamarle. Días largos en los que Blanca se obligó a no pensar en él. Intentaba olvidarle, y le recordaba al intentarlo. Al cumplir los veintiún días, se tambaleó su determinación de no verle más. Se rindió. La añoranza. Fue ella quien le invitó a comer.
Estuvieron hablando de Ulrike. Me llamarás, te espero, le dijo él mientras tomaban café. Me llamarás, repitió al despedirse. Blanca sintió que al decirlo le abría una puerta que ella tenía que volver a cerrar.
Caminaba por el parque para alejarse de Peter, cerrando la puerta a cada paso, decidida a que permaneciera cerrada. Vagaba por un paseo al borde del agua, sin mirar a nadie. Sin mirar, se sentó en un banco frente al estanque. Pensó en Ulrike y en Heiner, y deseó haber vivido un amor como el suyo, vivirlo alguna vez. La puerta que Peter le abría significaba que aún no le había perdido, mantenía la angustia de estar perdiéndole. Cerrar. Debía obligarse a la certeza de haberle perdido. El sol le daba en la cara.
